Dejad que los niños se acerquen a mí

QRIOUn equipo de investigadores del Instituto de Computación Neural de la Universidad de California en San Diego (EE.UU.) ha conseguido desarrollar un robot humanoide capaz de integrarse y de ser aceptado en una clase de niños de entre un año y medio y dos años. Las conclusiones de la investigación se publican esta semana en la edición digital de la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.
Los científicos, dirigidos por Fumihide Tanaka, introdujeron en 45 ocasiones un robot humanoide llamado QRIO en una clase de niños de entre un año y medio y dos años de edad a lo largo de un periodo de tiempo de cinco meses.
Un controlador humano enviaba ocasionalmente instrucciones al robot para que volviera su cabeza o realizara acciones como reír o bailar. Los investigadores grabaron en vídeo las sesiones y puntuaron la calidad de las interacciones, indicando que el contacto social de los niños con el robot aumentaba a lo largo del tiempo.
Al principio, los niños trataban de manera muy diferente al robot y a los otros niños de la clase. Sin embargo, hacia las últimas sesiones, cinco meses más tarde, ya lo trataban como si fuera uno más y no como a un juguete.
El aspecto más importante de la interacción era el tacto ya que los niños al principio tocaban al robot en la cara pero más tarde sólo le tocaban en las manos y los brazos, como hacían con otros humanos. Los niños parecían perder interés cuando el robot era reprogramado para bailar de forma aleatoria y funcionar de forma previsible, pero volvía de nuevo a ser popular si actuaba como al principio, desplegando todas sus funciones.
Según los investigadores, estos resultados indican que la tecnología robótica actual está muy cerca de desarrollar robots que establezcan vínculos de socialización con niños pequeños durante periodos de tiempo prolongados y que esto podría tener un gran potencial en centros educativos para ayudar a profesores y enriquecer el ambiente en las aulas.

Satélites para predecir terremotos


Grieta en la carretera tras terremoto en Sichuan, China
El terremoto en Sichuan del 12 de mayo mató a miles de personas.
Científicos de la Agencia Espacial de Estados Unidos, NASA, afirman que podrían estar a punto de desarrollar un sistema de predicción de terremotos.

Según los investigadores, la clave estaría ciertas perturbaciones eléctricas en la atmósfera justo antes de los movimientos sísmicos, como las que afirman se detectaron antes del reciente y devastador terremoto en Sichuan, China.

El equipo estudia ahora la posibilidad de crear un sistema de alerta espacial con ayuda de expertos británicos.

Sin embargo, la comunidad científica se mantiene escéptica ante la idea de que estas señales sean verdaderos indicadores de un terremoto inminente.

La teoría

Los científicos del Centro de Investigaciones de la NASA en California, creen que las placas tectónicas comprimidas y a punto de romperse generan una carga eléctrica positiva del mismo modo que lo hace una pila común.

Al parecer, esta energía es transferida hacia arriba unos 100 km hasta la ionosfera, capa de la atmósfera eléctricamente cargada por su exposición a la radiación solar.

Si esto fuera cierto, los científicos podrían diseñar satélites capaces de predecir grandes terremotos días antes de que sucedan.

"Soy prudentemente optimista al pensar que tenemos buenos datos científicos, por lo que vamos a realizar una serie de experimentos para verificarlo", dijo a la BBC Minoru Freund, físico y director para el desarrollo de sistemas y materiales aeroespaciales.

Aunque hasta hoy no se ha podido desarrollar ninguna tecnología capaz de predecir terremotos, no es la primera vez que las investigaciones en este sentido apuntan a ciertos fenómenos eléctricos.

El estudio de unos 100 terremotos de magnitud 5,0 o más a lo largo de varias décadas en Taiwán, detectó que aquéllos que tenían una profundidad cercana a los 35 km estaban precedidos por determinadas perturbaciones eléctricas en la ionosfera.

No obstante, el geofísico Mike Blanpied, del Centro de Investigaciones Geológicas de EE.UU., criticó el hecho de que los experimentos se llevaron a cabo en un laboratorio con rocas secas, o ligeramente húmedas, con una presión y temperaturas no ajustadas a la que se darían en condiciones reales.

Además, añadió que el informe se basa en la hipótesis de que los rápidos cambios en la corteza terrestre se producen tan sólo unos pocos días antes del terremoto, algo que muchos científicos afirman se produce a un ritmo tan lento que es imposible de detectar.


Vestidos "energéticos"

Zhong Lin Wang del Instituto de Tecnología de Georgia muestra una microfibra de un nanogenerador

Un grupo de científicos estadounidenses ha desarrollado unas nuevas fibras, similares a un cepillo, capaces de generar energía eléctrica con el movimiento.

Al tejer estas fibras podría permitir a los diseñadores crear ropa "inteligente" que con el movimiento del cuerpo, generaría energía para poder hacer funcionar aparatos electrónicos portátiles, como el MP3.

El equipo que llevó a cabo la investigación, y que publicó su estudio en la revista científica Nature, asegura que este material también podría utilizarse en tiendas de campaña u otras estructuras para generar energía eólica.

"Nuestro objetivo es crear nanotecnología autosuficiente", afirmó a la BBC el profesor Zhong Lin Wang del Instituto de Tecnología de Georgia y uno de los autores del estudio.



"La circulación del aire, las vibraciones - todo esto es energía mecánica que podemos utilizar para suministrar carga a varios dispositivos".

Dianne Jones, directora técnica de la compañía Fibretronic, afirmó que al expandirse el mercado de los aparatos electrónicos móviles, explorar tecnologías como las nanofibras es cada vez más interesante.

"Cualquier nueva fuente de energía que pueda proporcionar una solución más integrada, en lugar de usar tecnología convencional del uso de baterías, es una opción muy atractiva para vestidos u otras aplicaciones electrónicas basadas en la tecnología textil", explicó Jones.

Ottilia Saxl, ejecutiva en jefe del Instituto de Nanotecnología, cree que la tecnología podría también encontrar un uso en el campo de la salud.

"Quizás podría ser utilizada para accionar dispositivos médicos minúsculos como implantes cocleares o marcapasos, o un mecanismo subcutáneo para suministrar medicinas o reservorios de antibióticos para prevenir infecciones en implantes de retina", aseguró Saxl.

Cepillo minúsculo

Los nano-generadores, como se conoce la tecnología, consisten de pares de fibras similares a unos minúsculos cepillos.

En la base de cada fibra se encuentra un tallo de Kevlar.

"En la superficie hacemos crecer unos cristales llamados nano alambres", explicó Wang.



Cada alambre es minúsculo, mide de 30 a 50 nanómetros (mil millonésimas de metro) de longitud y están hechos de óxido del zinc. Se crean a partir de una solución.

"El crecimiento es tan espectacular que en la superficie de la fibra aparecen todos estos nano alambres erguidos en un patrón radial", dijo Zhong Lin Wang del Instituto de Tecnología de Georgia, "uno puede hacer crecer estos nano alambres en cualquier superficie, en el pelo o donde se quiera".

Una de las fibras es sumergida también en oro para que actúe como electrodo. Y cuando se frota conjuntamente el par, se crea una pequeña cantidad de energía eléctrica.

"La fibra tiene un efecto piezoeléctrico", aseguró Wang, "este es un efecto importante que convierte energía mecánica en electricidad."

Experimentos hechos con prototipos demostraron que dos fibras de un centímetro de largo podrían generar una corriente de cuatro nanoamperios y un voltaje de cerca de cuatro milivoltios.

Si podemos optimizar el diseño lograremos crear unos 80 milivatios por metro cuadrado de tela, que podrían potencialmente accionar un iPod.
Zhong Lin Wang, Instituto de Tecnología de Georgia

"Si podemos optimizar el diseño lograremos crear unos 80 milivatios por metro cuadrado de tela que podrían potencialmente accionar un iPod", afirmó Wang.

Sin embargo, el profesor George Stylios de la Universidad Heriot Watt, quien trabaja con materiales flexibles inteligentes, dijo que podría ser difícil generar cantidades "significativas" de energía de ropa usando estas fibras.

"Pienso que será muy difícil generar una producción suficiente para accionar dispositivos", aseguró Stylios.

En particula, Stylios cree que cualquiera que quiera usar este tipo de fibras tendría que moverse muy rápido y tendría que usar mucha cantidad de tela.

"Podría utilizarse estas fibras para otros usos tales como cambiar la estructura o color de materiales" explicó este experto.

Desfile de modas

Estas fibras son lo último en el campo de la "recolección de energía " que busca desarrollar métodos para recuperar energía que de otro modo se hubiera desechado, y para así convertirla en energía eléctrica útil.

Dispositivo para la rodilla
Se podría generar electricidad con este dispositivo para la rodilla que funcionaría como una dinamo.

Ejemplos cotidianos incluyen radios y relojes de cuerda.

La agencia para la investigación del ministerio de Defensa de Estados Unidos (DARPA, por sus siglas en inglés) tiene también un proyecto para desarrollar energía a través de generadores implantados en las botas de los soldados y que funcionan con el movimiento del caminar.

A principios de este año, científicos de Canadá mostraron un dispositivo para la rodilla que funcionaría como una dinamo.

El profesor Wang y su equipo apuntan a desarrollar dispositivos que podrían incorporarse en telas y materiales que se usan en el día a día.

La habilidad de generar energía para hacer funcionar sus propios dispositivos electrónicos usando la ropa que vestimos, sería todo un logro en el campo de la ropa interactiva.
Dianne Jones, Fibretronic

Zhong Lin Wang ya presentó un nano-generador unido a una superficie rígida que podría utilizarse para accionar sensores en vehículos.

Estas nuevas fibras, cree Wang, podrían ser utilizadas en ropa inteligente. Servirían a los militares así como a los amantes de los aparatos electrónicos.

"La habilidad de generar energía para hacer funcionar sus propios dispositivos electrónicos usando la ropa que vestimos sería todo un logro en el campo de la ropa interactiva", aseguró Dianne Jones, directora de Fibretronic.

Su compañía hace relojes y teclados textiles para ropa que permiten a los usuarios controlar sus mp3 desde sus bolsillos.

No obstante, Jones admitió que aún quedan varios desafíos que superar antes de que la tecnología de nano-generadora pueda comercializarse, por ejemplo para desarrollar un almacenaje eficaz para asegurar una fuente constante de electricidad.

El costo y la facilidad de fabricación también serían muy importantes, aseguró Dianne Jones, que cree que esta investigación promete.

"La posibilidad de desarrollar fibras o telas capaces de generar energía, ha sido algo en que la comunidad de investigación en telas inteligentes ha estado trabajando durante cierto tiempo", explicó a la BBC Dianne Jones.

"(Éste trabajo) podría acercar el concepto a una realidad", concluyó esta experta.